martes, junio 27, 2006

Mostrando el talento...de terceros




Capitán de navío o devoradora de mandarinas

Y soy el faro…
tú uno de esos barcos que no se fijan en quién les ilumina
Pero yo sigo siendo el faro
Para ti una luz que tintinea, flamenca
Y faro soy, aunque no sé a quien guío
Tú pasarás y te perderás en algún puerto
Pero los faros permanecen
Siempre están donde tienen que estar
Sin origen pero con motivo…

Esto no tiene sentido ¿cómo voy a ser yo un faro? Soy miope desde los ocho años, es más no soy capaz ni tan siquiera de encontrar las gafas cuando me levanto por la mañana, se me enreda el pie con el cable de la mesita de noche y caigo estrepitosamente al suelo entre mantas, calcetines usados del día anterior y…bueno, dejémoslo ahí, lo demás sería sacar mis trapos sucios.

Tanto faro,tanto mar,tan poca luz…ese poema es una tristeza forzada; cuando pienso en marineros se me ocurre esa frase que oí en una película cuando tenía 10 años: ¡Hola, marinero! ¿me enseñas tu velero? (con tono seductor). La dije poco, la cara horrorizada de mi madre (la misma que cuando pronuncié –carajo- con cinco años) me indicó que era algo poco adecuado para una niña de mi edad. Con el tiempo, aprendí que los marineros pueden ser cuatro, de distintas nacionalidades, que arrivan a tu ciudad por causas desconocidas y que tocando la harmónica te engatusan para que entres en su coche. Eso lo aprendí años más tarde, pero a determinadas edades el riesgo es lo de menos, sobre todo cuando "carpe diem" es tu filosofía de vida. La harmónica sonaba tan bien...

Hace unos meses pensé sacarme el carnet de capitán de navío ¿y por qué no,a ver? no, no tengo velero, ni barco, ni un catamarán...tampoco tengo coche ¿por qué iba a sacarme el carnet de conducir? dicen que la vida es absurda, pues más absurdo es ajustarse a unas pautas establecidas por quién sabe qué o quién creyéndolas dogmáticas. Seré capitán de navío y al menos de este modo tendré la seguridad de que mi termómetro en forma de barquito de plástico nunca se hundirá entre las olas de mi bañera. Mi profesora de biología de la que sólo recuerdo sus calcetines verdes y unos alambrados pelos negros era capitán de navío y conducía con mano firme el cochecito de su hijo (un ser horrendo, pelirrojo y con un diente que amenazaba a las piernas despistadas).

Y hablando de agua, esta tarde ví un barco en el río, nada que ver el que pasó ayer en el que se leía "Hot Party", por cuya borda salían frenéticas piernas y manos bailando al ritmo de una estridente música electrónica, el de hoy era una pequeña lancha con 5 tripulantes que, inmediatamente se me antojó como un barco de narcotraficantes, todos con gafas de sol y un aire de malos enigmáticos que me hizo estremecer; cogí un cuaderno para anotar la hora a la que pasaban por delante de mi casa como hacía de pequeña con mi vecino de enfrente, con él fue algo distinto porque al cabo de dos semanas le inventé una espectacular muerte como consecuencia de un asesinato pasional por parte de uno de sus jóvenes amantes, tanto que mi padre, preocupado y ante mi insistencia, llamó a su timbre y la puerta fue abierta por un cadáver de mejillas sonrosadas; esa vez me quitaron el cuaderno y la grabadora. El dato horario es importante a la hora de hacer un seguimiento a unos delincuentes, pero, de pronto, uno de ellos se giró -¡ya está, me ha descubierto!-, creo que lo que descubrió fue aún peor: una joven vestida con una chaleco 4 tallas más grande que la que le correspondería, con calcetines de rayas y cabezas de vaca y su cabeza repleta de rulos de colores pegada al cristal...no tengo precio como espía.

Las conclusiones a las que he llegado esta tarde son las siguientes:
- las mandarinas y el café mezclados no saben bien
- la poesía dramática y oscura, como la soledad, no se fuerza sólo viene
- tengo que enterarme de dónde venden las entradas a esas "Hot Party" porque se les veía entretenidos...
- seré capitán de navío o juglar en un circo
- y hay faros que alumbran aunque no vean los barcos a los que guían

Autor: Ángela Calderón
(Agradezco a la chica Mi_mundo_paralelo_y_yo por prestarme este lindisimo texto para mostrarlo aca)

martes, junio 20, 2006

Baño de Luna




Bajos instintos

Y estoy aquí, ante mis cómplices, manos misteriosas que comparten y observan mis deseos furtivos, acelerando mi placer contenido. Obligadas a ser partícipes.
Juez y parte del ritual del amor propio, deseo físico en primera persona, ganas acumuladas.
Piel de la misma piel que hacen de terceros que no llegan, que no existen.
Oídos que no escuchan mas que la propia voz, susurros ininteligibles.
Ojos decididos a no ceder a la insultante verdad, negados a entender que no hay ojos que los vean. Espejo perfecto para verse reflejado…tus ojos.
Olfato engañado repulsivamente, olor al sexo propio.
Deseos callados, ansiosos por tener voz propia.

Cómplice luna que degusta mi cuerpo desnudo, que observa calladamente mis manos recorrer este cuerpo tembloroso.
Que alcanza a escuchar los gemidos producidos por la gracia del placer, cree percibir el aroma dulzón del sexo, desea sentir mis muslos, tocar mis pechos, rodear mi cintura, acariciar levemente mis labios con sus dedos de luna.
Anhela fervientemente ser ella quien realiza el ritual, no puede, solo le es permitido observar, ser testigo mudo.
No sabe que su luz noctámbula me toca la piel, culmina mi placer, logran el éxtasis, me provoca el orgasmo.
Ya solo deseo dormir.


De conjuros brujeriles (otra vez)


Conjuro N° 2
Bruja soy...y tal y tal


Te quedarás
Ya no puedes irte, aunque quieras. Y no quieres

Quedaste atrapado en mis ojos, el polen de las flores que nunca me regalaste entró por tu nariz y te hizo llevar mi aroma a cualquier parte a donde te diriges.
Tu piel no puede desprenderse del sabor que le han dejado mis labios
Tu boca aun sabe a mi cuerpo
Tus oídos aun pueden escuchar mi voz susurrante en la oscuridad
Tu cuerpo guarda mi espacio, sientes mi calidez, y si cierras los ojos puedes sentirme, olerme, tocarme
Tus manos han memorizado mis formas
Tus dientes tienen la abertura exacta para clavarse en mi cuello
Tu lengua reconoce cada uno de mis sabores

He lanzado un hechizo de mi esencia sobre ti
Ya no quieres irte
Te quedarás


De conjuros brujeriles



Primer conjuro

Bruja soy…y tal y tal


Voy a poner en mi caldero todo tu recuerdo, cada mirada, cada palabra. Voy a mezclarlo con el vacío y la soledad, un poco de agua salada, no de mar que hasta allá no llego, de esa otra que sale de los ojos y recorre la piel, quemándola como si fuera ácido y a veces refrescándola como el mejor de los remedios.
Las sonrisas también estorban y los latidos del corazón, cada poema, cada canción que me llena de tu recuerdo, ¿cuántos libros fueron?
Debo mezclar mi cuerpo también porque aun está lleno de ti.
Solo falta un ingrediente, el más importante.
Todo el amor que te tengo.
Ahora empiezo a mezclar, tu rostro aparece y desaparece al compás del movimiento.
Lanzo la olla al suelo y se derrama el contenido…se evaporiza

Ya no sé quien eres

Volvamos a empezar

lunes, junio 19, 2006

Bruja soy...y tal y tal




Bruja
Bruja, si aterrizas
con tu escoba una día en mi balcón
ve con cuidado
yo disparo siempre al corazón
En tus redes
no me atraparás como a un ratón
Bruja, aunque vengas
disfrazada de Marilyn Monroe
Piénsatelo bien antes de poner tu pie en mi balcón
no sea que tu escoba
me barra la alcoba y me haga de bastón
¿Qué van a decir todos los que a ti Bruja te llaman?
si saben que besas, lloras,te enamoras y me haces la cama.
No había debajo
del disfraz que te ponías tú
más que una niña
a la espera de algún principe azul
ibas para reina
pero un hechicero te dejo
así convertida en una pobre bruja del montón.
Piénsatelo bien antes de poner tu pie en mi balcón
no sea que tu escobame barra la alcoba y me haga de bastón
¿ Qué van a decir todos los que a ti Bruja te llaman?
si saben que besas, lloras,te enamoras y me haces la cama.
Joaquín Sabina

De ángeles y mortales



Ángel

No lo elegí, no me gusta, no tengo opción, quería quedarme allá, no involucrarme, pero este es mi castigo.
Tenías que ser Tú, de eso se trata. Me conoces, te gusta saber que es mi obligación estar contigo, a tu lado.
Te veo dormir y despertar con molestia, entras al baño, me quedo fuera pero escucho el sonido de la regadera, el agua se desliza por tu cuerpo, sabes que lo imagino y te gusta.
Me han dicho que también debo entrar, no creo que necesites cuidado en un lugar tan pequeño, no eres tonto o eso quiero pensar.
Sé lo que sigue, conozco el ritual, lo observaba antes y me anonadada la parsimonia con la que vas haciéndote de tu vestuario, el cuidado con el que peinas tus cabellos. Y ahora que estoy aquí me niego a presenciarlo, así que voy directo a la ventana y me planto ahí, impávida, apenas escuchando tu voz cuando intenta cantar lo que escuchas.
Hay que ir a trabajar y allá vamos, siempre a tu lado, asegurándome que todo este bien, el cinturón bien abrochado, los frenos funcionando, hago todo para que no te distraigas pensando en ella, no es que me moleste, es que puede resultarte mortal, ambos lo sabemos.
Hablas con mucha gente, trabajas mucho, quisiera decírtelo pero no puedo meterme en tus decisiones. Necesitas dedicarte mas tiempo – pienso, solo lo pienso.
Regresamos a casa, es tarde, como siempre.
Te recuestas en tu cama, aun vestido, cierras los ojos sin dormir. ¡Eres tan hermoso! No puedo evitar acercarme y rozar tus labios con mis dedos, lo sientes, sabes que soy yo. No haces nada, quieres provocarme, sigo observándote, te doy un beso en la frente y me alejo, te levantas y me dices que te sientes solo, sabes que eso es suficiente para que me acerque nuevamente y te abrace, siento tu cuerpo estremecerse, me abrazas también, tanteas mi cara, quieres encontrar mis labios, no te lo permito, me alejo, sabes que no puedo hacerlo. Me dices que no puedes más, que necesitas que esto sea real.
Claro que quiero, lo he deseado desde la primera vez que te vi, por eso no podía dejar de observarte y de imaginar este momento pero es tan difícil, por eso estoy aquí, debo demostrar que puedo vencer mis tentaciones.
Me dices que lo haga que vale la pena, sentiste mi mirada desde la primera vez y lo deseas tanto como yo.
Conozco el castigo, me lo han dicho.
Me acerco nuevamente y te beso, me abrazas, no puedes verme pero me sientes, no tengo olor pero sabes que estoy ahí. Te digo que cierres los ojos e imagines que soy visible, Sé lo que sigue, te he visto hacerlo con mujeres de verdad, cierro los ojos y me dejo llevar, me haces sentir viva, siento que me falta el aire, te lo susurro al oído y por primera vez escuchas mi voz. Tus manos se acostumbran a mi, me recorren, me reconoces, nuestros labios parecen hechos de la misma piel, acaricio tu espalda, te despojo de tu ropa, apagas la luz y casi puedes ver mi cuerpo.
Ahora somos uno, tu piel en mi piel, me haces humana.
Ya no hay perdón, mi castigo es la mortalidad, el tuyo es que me quedaré contigo.

sábado, junio 10, 2006

Juguemos a escribir




María

María está muerta. Hoy recogieron su cuerpo y lo han llevado a la morgue, van a hacerle la autopsia y esperar que alguien lo reclame.Han preguntado a los vecinos por su familia pero nadie sabe nada, de hecho apenas la vieron algunas veces y otras menos llegaron a hablar con ella.Aún no saben el motivo de su muerte, no hay violencia en su cuerpo, no hay vida en su alma. Tiene la piel morena y el cabello negro, no es posible ver el color de sus ojos pero una fotografía dice que son negros, tan profundos como la luna llena.Tampoco fue suicidio, no hay muestras de ello, pero está muerta.Tendida sobre la plancha fría, un médico y dos estudiantes revisan lo que ha quedado de ella, todo está en perfecto estado.Nadie puede explicar su muerte, el médico noto algo raro en su corazón y decidió abrirlo. Un fuerte olor a soledad emanó de la piel, una poca de arena brotó del corazón.Solo María sabe lo que sucedió.

Necesitaba morir... para seguir viviendo.